Hao no escribe un manual técnico, sino un retrato de cómo un puñado de empresas concentra recursos, datos y talento a escala imperial. Tres ideas que me llevo a operaciones.
La tecnología amplifica lo que ya hay detrás de la decisión: una buena decisión se escala, pero una mala también — y más rápido.
La pregunta útil no es "¿qué puede hacer la IA?" sino "¿qué decisiones quiero que sigan siendo humanas?"
Compute, energía, agua y trabajo humano sostienen lo que vemos en pantalla. Usar IA con los ojos abiertos es parte del oficio.