Los 7 días hábiles no arrancan cuando pagas ni cuando mandas los archivos: arrancan cuando te confirmamos que está completo. Esta página dice exactamente qué es eso, para que no sea una opinión.
Lo que frena un sitio no es el diseño ni el código: es el contenido que llega de a poco y cambia después. Una foto reemplazada a mitad de semana obliga a rehacer el bloque donde estaba. Una razón social que llega el día 6 obliga a rehacer las páginas legales contra reloj. Por eso pedimos los cuatro bloques cerrados antes de empezar: eso no se arregla trabajando más rápido.
Los cuatro bloques llegan en un solo envío. No en cuotas. Revisamos, y si está completo te confirmamos el día en que empieza tu semana. Desde esa confirmación corren los 7 días hábiles.
Lo que va en el pie, en el aviso legal y en los botones. Si llega tarde es el bloque que más frena: las páginas legales se rehacen enteras.
Cerrado quiere decir que los nombres y los precios ya no van a cambiar. Si todavía se están decidiendo, no está listo.
Una por ítem del catálogo, una por cada persona que se nombre, y una panorámica del lugar si atiendes público.
Tres razones, en tus palabras. Son las que más cuesta escribir después y las que nadie puede inventar por ti.
Si tu rubro es regulado, copia tus credenciales del título o del registro, no de memoria. Un dato mal publicado en un sitio de salud es un problema que no se arregla editando el texto. Si no estás seguro de una, no la mandes: escribimos «[falta]» y la completamos después.
Estas cosas se pueden sumar después sin frenar el plazo. Si las tienes, mándalas; si no, no esperes por ellas:
Te decimos qué falta y el plazo no arranca. No empezamos con la mitad y después pedimos el resto: eso es exactamente lo que hace que un sitio de 7 días tarde tres semanas. Tu cupo queda reservado mientras completas.
Volver al Plan Emprendedor